viernes, 17 de febrero de 2012

Sinergias


Cada vez me estoy encontrando con más casos de emprendedores y empresarios, que establecen colaboraciones puntuales con profesionales independientes para la realización de un trabajo o servicio.

A ésta fórmula de trabajo, hace unos años, se la denominada “freelance” y, la imagen que teníamos todos era la de ese profesional, algo loco o loca, por no querer trabajar por cuenta ajena y tener una estabilidad laboral. 

Ahora la realidad es bien distinta. Las nuevas tecnologías y, sobretodo las redes sociales, han facilitado mucho la comunicación y las relaciones, no solo a nivel personal sino también a nivel laboral.

No hablo sólo de estar presente en Facebook, Twitter, Google +, LinkedIn, Xing, Viadeo etc., sino de estar presentes y hacer uso de las mismas de manera profesional. Ahora se comparten conocimientos, se intercambian experiencias, se crean grupos de trabajo, foros online, reuniones por Skype, se comparte en blogs… En definitiva, ha nacido una nueva forma de establecer relaciones laborales entre expertos donde todas las partes pueden salir beneficiadas.

Imaginaros la de ventajas y oportunidades que puede ofrecer éste tipo de colaboraciones para una PYME. Y más aún, en aquellas que son más “PY” que “ME” (como bien nos decía el pasado 14 de febrero Javier Gonzalez de Lara en el Tercer Foro de Directivos de Recursos Humanos Organizado por StandBy Consultores y la Confederación de Empresarios de Málaga), con un coste infinitamente inferior al que tendría el contratar a alguien en plantilla.

Por ejemplo, comenzáis a seguir por Twitter a un especialista en Marketing o de Recursos Humanos de la otra punta de España y que, según su perfil y los tuits que habéis leído, es una persona que os parece interesante. A continuación, encontráis que tiene un blog, leéis algunos de sus posts (conocéis un poco más su visión y encontráis inquietudes similares). Por último acabáis encontrándoos también por LinkedIN, con lo que decidís mandarle un mail con vuestras referencias de contacto y presencia en las redes. Con el tiempo, empieza también a seguiros, os intercambiáis comentarios, participar en grupos y, os dais cuenta que os podéis colaborar laboralmente entre ambos en un proyecto.

Éste proceso de “selección”, cocido a fuego lento”, tiene mayor probabilidades de éxito que uno tradicional y, de partida, es mucho más natural (siempre y cuando se haya realizado con sentido común). Porque se conoce más a la persona, porque podéis ver cuál es su forma de trabajar, de aportar, de comprometerse y, porque además, se puede contrastar sus referencias y reputación tanto en la web como en las redes sociales.

En definitiva, os propongo sinergiar. Tener la mente y las puertas abiertas al crecimiento profesional y al emprendimiento. Eso sí, estando dispuesto a aportar y no solo a recibir. Casos como los de @zumodeempleo e @izaharadisen y su libro de “Películas, Buenos Consejos y cómo encontré trabajo” son un buen ejemplo del éxito de ésta filosofía. O el caso de @Laura_Chica y @AliciaLuque, con ése maravilloso proyecto de Habilidades Sociales que están creando y en el que tengo también la suerte de poder participar.

Pensadlo bien, es una oportunidad que, tal y como están las cosas, no creo que debamos dejar escapar. 

miércoles, 15 de febrero de 2012

La modestia del emprendedor


Ayer tuve la suerte de compartir con 25 emprendedores, alumnos de un curso de Creación de Empresas del IMFE (Instituto Municipal parala Formación y el Empleo de Málaga), una sesión de Diseño de un Plan Comercial. ¡Y qué buena impresión me llevé con éste grupo!

Gente muy madura, emprendedores hechos y derechos, con ideas de negocio claras y, de partida, interesantes. Con carencias, como es lógico, porque para eso estaban allí para aprender, pero con muchas ganas de absorber conocimientos y de no dejar escapar muchos de los modestos consejos o vivencias personales que les comentaba.

Una de las propuestas que les hice, fue el practicar su Elevator Pitch, a objeto de conocer qué grado de madurez comercial tenían de sus productos o servicios; si tenían claro a qué segmentos de clientes se iban a dirigir, canal de distribución; ver si eran capaces de transmitir quienes son, qué venden y cómo lo venden.

Y lo que más me sorprendió, fue el ver ese brillo de ilusión en sus ojos a la hora de exponer su proyecto; pasión en estado puro, con toque de humildad e inocencia empresarial. Modestia en una sola palabra

Fueron 5 horas de clase, que se me hicieron pocas y, cómo no, donde tanto ellos como yo aprendimos mucho los unos de los otros. Les deseo suerte a todos en su futura andadura empresarial.

Os dejo la imagen de una de las transparencias que vimos ayer en clase, referente a la competencia que espero que les dejara tanta huella como la que deja en mí cada vez que la leo.