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martes, 25 de junio de 2013

Qué sabemos de LinkedIN

LinkedIN se ha convertido en la red social profesional con más usuarios en España, superando la cifra de 3 millones de inscritos a primeros del 2.013. Posiblemente, parte de dicho éxito esté unido al aumento en las cifras de desempleo, así cómo a la proliferación del número de profesionales que se encuentran en proceso de reorientación profesional.

Lo cierto es que, aunque haya sufrido un crecimiento en número (particulares y empresas) en dicha red social, el desconocimiento que se sigue teniendo de la misma aquí, en nuestro país, es bastante significativo. En la actualidad, el uso que un usuario medio hace de la misma, no supera ni el 20% y eso se debe a que no sabemos aprovechar al máximo las oportunidades que nos presta.

LinkedIN no es únicamente un repositorio de contactos o una web donde “copiar y pegar” mi currículum.  Para mi, LinkedIN sirve para muchísimo más:
  • Es una herramienta que facilita a los demás que nos encuentren. Para ello, debemos de “cambiar el chip” y, además de nuestra visibilidad, deberíamos a empezar a trabajar también la relevancia, es decir, a ser considerados como profesional de interés para los demás y ser vistos como referentes en nuestro sector de actividad.
  • Es un buen compañero de viaje para aquellos que estén preocupados por trabajar su marca personal, y de hacer que se les conozcan no por lo que son, sino por lo que son capaces de hacer. Es una herramienta que forma muy buen tándem con otras tipo Twitter, Google, Blogger o Wordpress.
  • Como buena red social, nos ofrece un lugar para poder participar, colaborar e intercambiar, entre sus usuarios, grupos y empresas. Es una red que fomenta las relaciones entre profesionales, por lo que, si eres de los que prefieren estar de manera pasiva, o, por el contrario, no compartes la idea de que “primero hay que dar para poder recibir después”, pasarás simplemente desapercibido por la misma.
  • Como sitio pensado para el networking, nos ofrece el poder llegar más allá de la simple relación. Debemos ser capaces de convertirla en red de oportunidades profesionales (y, no pensemos únicamente en empleo, sino también en relaciones de negocios como pueden ser la prospección de ventas o una colaboración profesional) y poder medir los resultados obtenidos tras el uso de las acciones empleadas en la misma.
  • Por último, si somos capaces de trabajar en cada uno de los puntos anteriormente mencionados y, le dedicamos unos pocos minutos al día, nos daremos cuenta que no es una herramienta tan “difícil” como pensábamos que era.  Como resultado a dicho trabajo y a la constancia de nuestra actividad en LinkedIN, conseguiremos un aumento significativo tanto en la calidad de nuestra red de contactos, así como, del nivel de confianza que dichos usuarios tengan en nosotros. Y no olvidemos que, la confianza es la base de cualquier tipo de relación.
Si me permitís, me gustaría poder acompañaros durante unos cuantos posts más, a sacarles el mayor provecho a LinkedIN. Trabajaremos, desde un pusto de vista muy práctico y real diferentes perspectivas de uso; tanto particular como empresarial. Profundizamos en aspectos relacionados con el perfil profesional, los criterios de búsqueda, la participación en los grupos y en las páginas de empresa. 

Y todo ello, desde diferentes prismas profesionales: del profesional que se encuentre en transición, desde el punto de vista del reclutador que busca candidatos, del usuario que quiere usar LinkedIN como una herramienta de prospección y de venta, desde la perspectiva de un emprendedor que busca colaboradores, etc.

Espero despertar poco a poco vuestro interés por LinkedIN y que podáis sacarle el máximo potencial al uso que nos ofrece la misma.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Los perros del hortelano


Muchos de los que me conocéis, sabéis que soy un defensor acérrimo de todo lo que tiene que ver con el desarrollo y trabajo de la marca personal, como valor diferenciador de cualquier profesional que se precie.

Y la defiendo, porque creo que “tú”, como marca, se debe trabajar independientemente de la edad, situación laboral (más aún si estás en desempleo) o el puesto que desempeñes en una organización (secretario/a, directivo/a, gerente, vendedor, empresario/a, funcionario, etc.).


Si diseñas tu marca como si fueras un producto, elaboras un plan de acción (como bien nos explica Andrés Pérez Ortega en su libro Expertología) y “lo trabajas, lo trabajas y lo trabajas”, más tarde o más temprano comenzarás a ver los resultados. Y posiblemente, será en ese instante cuando comiences a darte cuenta que te has convertido en un referente, que los demás comienzan afijarse en ti y que la gente se interesa por lo que dices o haces. Y todo es porque te has diferenciado de aquellos que no han sabido o querido trabajar su branding personal.

El trabajar tu marca, genera beneficios a nivel personal como a nivel organizacional ya que aportas valor, garantías y prestigio a la organización a la que perteneces. Por ejemplo, un Real Madrid de futbol o un F.C. Barcelona no serían lo mismo sin el valor que tienen sus “Ronaldos, Iniestas, Casillas o Messis”, independientemente del equipo en el que jueguen. Estos jugadores aportan su marca al club a cambio de contratos supermillonarios y, como contraprestación, el club obtiene numerosos ingresos y multitud de líneas de negocios, con lo que ambas partes resultan beneficiadas.

Esto que se ve muy claro en el mundo de los deportes bien sea baloncesto, futbol, fórmula 1, etc., está muy mal visto en el ámbito de las organizaciones. Que exista alguien con su propia marca, su propio ADN profesional, genera rechazo y desconfianza entre directivos, gerentes y empresarios.

Por desgracia, en muchos sitios sigue sin estar bien visto el que un trabajador/a se preocupe por su marca. Por ejemplo, se cuestionan que:
  • Se interese por estar formado o, que quieras asistir a eventos, encuentros de su sector o área profesional de “motus propio” que no sean propuestos por la organización. Con comentarios como: Para qué se va a formar. Ese seguro que lo hace para cambiar de empresa o, seguro que quiere asistir al evento para perder el tiempo y no trabajar.
  • Participe en pequeños talleres o seminarios formativos en universidades, colegios o en pequeños colectivos o reuniones de negocios. Con comentarios como: veremos a ver qué es lo que dice y si cuenta cosas de nuestra compañía. 
  • Tenga su propio blog, que genere networking a través de su cuenta de Twitter o, que exponga su perfil profesional y participe en grupos de trabajo en Linkedin. Con comentarios como: eso de las redes sociales es una pérdida de tiempo y le está dedicando tiempo personal en horario de trabajo.

¿Y por qué creéis que ocurre esto? ¿Por qué pensáis que existen estos “perros del hortelano” que ni comen(ni se preocupan por el desarrollo del trabajador/a dentro de la organización)pero que tampoco dejan comer (que el profesional aporte su propia marca y valora la organización lo que redunde en beneficios para ambos).

Pues sinceramente, no lo sé muy bien. Tal vez sea por muchos factores. Una mezcla de miedos, inseguridades, desconocimiento, preocupación, desconfianza,…pero en definitiva, por mentalidades pasadas incapaces de ver al trabajador como un colaborador, pieza clave de cualquier organización, que genera valor.

Por otro lado, también pienso que ha sido culpa del trabajador/a; de los años y años de cultura tan “adiestrada” que hemos pensado que era el trabajar por cuenta ajena; en donde nuestro papel era ir a trabajar y no hacer ruido ni generar discordancias, ya que estaba mal visto.

Algo tiene que empezar a cambiar, tanto en los trabajadores como en las propias organizaciones y, darse cuenta, que no hay mayor valor para una compañía que contar con un gran número de trabajadores con su propia marca; líderes y profesionales de referencia en el sector que ayudarán a posicionarla y generarán un incalculable beneficio si son aceptados por la misma.

martes, 24 de enero de 2012

Cambia tu actitud sobre cómo buscar empleo.


Que el emprendimiento está de moda, no es nuevo. Aunque, dada la situación tan desesperante de desempleo que existe hoy en día, estoy convencido que hay más emprendedores por necesidad que por convencimiento.

Lo que si veo es que, lo que no está de moda es el cambio de mentalidad ante la búsqueda de empleo. Fíjate que somos capaces de reinventarnos profesionalmente y dar un salto hacia el autoempleo, pero no somos capaces de “cambiar el chip” ante la cómo afrontar la búsqueda de empleo por cuenta ajena. No quiero decir con esto, que no debamos de apostar por el emprendimiento, ni mucho menos. Pero sí que seamos conscientes de lo que hacemos y, que valoremos qué es mejor para nosotros, sin descartar la opción de buscar empleo.

Porque sigue habiendo empresas que demandan personal por cuenta ajena, lo que hay que saber es cómo hacer que te encuentren a ti. Si, no buscarlos como siempre hemos hecho, sino intentar que sean ellos los que llamen a tu puerta. Porque, otra de las cosas que debemos trabajar es en cambiar la forma de buscar empleo que hemos realizado hasta el momento; de trabajar nuestra marca personal más que nunca y potenciarla para darnos a conocer. Ya que, si somos capaces de reinventarnos hacia el autoempleo, ¿por qué no nos reinventamos hacia cómo buscar empleo por cuenta ajena?

Para ello, os puede ayudar “muy mucho” un libro que estoy leyendo y que, me ha sorprendido muy gratamente. Se llama Películas, buenos consejos y cómo encontré trabajo, escrito por dos innovadores en la búsqueda de empleo como son Maria Luisa Moreno (@zumodeempleo) y José Ramón Villaverde (@izaharadisen). Y os recomiendo el libro no solo por estar avalado, nada más y nada menos, por Fátima Báñez, Ministra de Empleo y Seguridad Social y por el experto en marca personal (o cómo quiere llamarse ahora “Personal Branding Sherpa”), Andrés Pérez.

El libro cuenta la historia de cómo Ana -@ellibrodeana – (una desempleada sin cara, pero con los mismos miedos, inseguridades, vértigos y desconcierto que seguro que tienen muchos de los casi 4.5 millones de desempleados que tenemos), encuentra trabajo. Desde cómo se da cuenta que debe tener un cambio de actitud y verse como una “marca” que puede ofrecer servicios a terceros, cómo rehace su CV y lo enfoca de manera diferente, cómo se posiciona, como usa las redes sociales y, mucho, mucho más, hasta conseguir su objetivo.

Así que una recomendación en toda regla, válida para todos, aunque tengan trabajo. Porque en la vida, hay que tener otra actitud ante el empleo.